miércoles, 2 de abril de 2014

¡VIVA BOLONIA!

Todos los años, por unos días, en una pequeña ciudad llamada Bolonia, se reúne gente de todo el mundo.  Pequeños y grandes editores transportan en cajas, maletas y baúles un montón de tesoros, llenan de libros las estanterías de cuatro pabellones.
Como soy una bruja curiosa y una gran editora confía en mí, cuando llega el aroma de Feria, me subo en mi escoba y vuelo hacia Italia… Durante tres días, recorro los pasillos  de los pabellones, empapándome con todo lo que veo.  Hojeando libros que vienen de Australia o Canadá, otros creados en Francia, Alemania, Polonia; libros producidos en Estados Unidos o en Inglaterra, Corea, Taiwán, China, Japón…y, por supuesto, España, aunque aquí no me detengo por los libros, los conozco bien… sino para a saludar a los amigos.

Esta es una Feria viva, donde todo el mundo parece importante. Puedes cruzarte con la sonrisa de Innocenti, tan admirado, y “chapurrear” con él, de la mano de ese gran embajador que es Emilio Urberuaga, o entretenerte durante tiempo en el muro donde los ilustradores cuelgan sus tarjetas, o en las paredes donde exponen sus obras… puedes detenerte a escuchar la charla de traductores o autores, sobre futuras tendencias…pero como buena Feria, es un lugar que provoca la oportunidad de comprar o vender libros editados en otro país o quizá aún en ninguno…  
Entramos en la Feria y descubrimos muchas cosas....

Con esta bicicleta se puede recorrer el mundo...contando historias







 Maquetas artesanales que, quizá algún día se conviertan en libros...
(esta viene de oriente)
 Espacios decorados....
 ...formatos diferentes....
 ...rincones con maletas aún cerradas... ¿esconderán más tesoros?




Esta rana, de Satoe Tone, se esconde en un álbum que publicará SM...
Las ilustraciones de Javier Zabala inundaron el espacio de Edelvives


1 comentario:

  1. Qué bonita experiencia, Ester, gracias por compartirla, besos :-)

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